2 de enero de 2007

Sentir (8).

Si el esfuerzo es el valor de las cosas, las cosas no valen ningún esfuerzo.

6 comentarios:

Mandarinas para todos dijo...

La eternidad se desarrolla a cada instante, y su materia es el tiempo, que es el ùnico espacio donde podemos estar, y es tiempo-conciente, una pesadilla, o una maravilla, segùn quien lo vea.

DudaDesnuda dijo...

Me parece que decirle que la palabra "cosas" encierra demasiado, es una gansada. Sospecho que alguna cosa dentro de las cosas vale algún esfuerzo. Lo que no vale es la pena. Nada vale la pena y mire que "nada" también es un término bastante amplio.

Besos y amplitudes.

Alex dijo...

mmm... yo no creo que las cosas que se consiguen con esfuerzo son mejores que las que se consiguen sin. No le encuentro sentido a la valoración positiva del esfuerzo, prefiero hablar de ganas, de ponerle pila a las cosas, eso lo ligo a mi propio intento.

ele dijo...

Hola

Alejandra dijo...

La cultura del esfuerzo... o sientes esfuerzo para hacer cosas o sientes culpa por lograrlo sin hacer el menor esfuerzo... la perfecta construcción de un callejón sin salida...

Gracias Diego por tu visita a mi blog... buscaré el libro...

Nove dijo...

sin embargo:shunryu suzuki dijo:

En nuestra vida cotidiana, generalmente estamos siempre intentando hacer algo, intentando transformar algo en alguna otra cosa, o intentando lograr algo. Este intento ya es, de por sí, una expresión de nuestra verdadera naturaleza. El significado reside en el esfuerzo mismo. Debemos determinar el significado de nuestro esfuerzo antes de lograr algo. Dogen decía: "Debemos lograr la iluminación antes de lograr la iluminación". No es después de haber logrado la iluminación cuando comprendemos su verdadero significado. La intención de hacer algo es de por sí la iluminación. Cuando sufrimos una dificultad o una desgracia, allí tenemos iluminación. Cuando estamos rodeados de impureza, debemos tener serenidad. Por lo regular, vivir la vida evanescente resulta muy difícil pero, sólo dentro de la fugacidad de la vida, podemos encontrar la dicha de la vida eterna.

Continuando la práctica con esta clase de comprensión, uno puede mejorarse a sí mismo. Pero si se trata de alcanzar algo sin esta comprensión, no es posible aplicarse corractemente. Se pierde uno mismo en la lucha por su meta; no se logra nada; sólo se continúa sufriendo por las dificultades. Pero con la comprensión correcta es posible progresar algo. Entonces lo que se haga, aun cuando no sea perfecto, estará basado en la naturaleza más íntima y poco a poco se irá logrando algo.

¿Qué es más importante: alcanzar la iluminación o alcanzar la iluminación antes de alcanzar la iluminación? ¿Ganar un millón de dólares o disfrutar de la vida en el esfuerzo, poco a poco, aunque sea imposible ganar ese millón? ¿Tener éxito o encontrar algún sentido en el esfuerzo por lograr ese éxito? El que no sabe la respuesta no será capaz de practicar el zazén, pero si la sabe, habrá encontrado el verdadero tesoro de la vida.