19 de febrero de 2007

¿Qué hay de nuevo?

Una ventaja de no ser erudito ni intelectual, es que no cargo con el hastío de nada nuevo encontrar. Ando como niño grande y con sonrisa idiota inaugurando lugares ya abandonados por la mayoría de la humanidad.

Al margen: como el saber es la moneda de intercambio de los egos, sabremos sospechar la presencia de falsificadores. Acuñan ellos, con la fuerza de la pedantería, la misma estampa de desgano, fatiga e incredulidad que quienes verdaderamente se han agotado de tanto andar. Entonces viene la policía filosófica y se los carga con la ironía de un “solo sé que no sé nada”, y luego viene otro, más irónico aún, y refuta con un “ni siquiera eso puedo saber”. A lo que yo, (imposible saber si por estupidez o genialidad), nada pienso agregar.

16 comentarios:

Lo. dijo...

Pienso que al revés de lo que decís, son principalmente los eruditos quienes se asombran constatemente. El hombre medio, el que se escuda bajo teorías que no comprende, es el pedante que cree saber todo, haber visto todo. Como esos que nombran a Nietzche sin entenderlo, sin conocerlo. (admito haberme encontrado entre ellos, castiguenme por ello.)

Uff, no puedo escribir más, ni pensar. Mañana te cuento.
Un beso gigante a uds. Vos sabés.
Escríbeme amigo.

Ren dijo...

Me limito a hablar de lo que sé y proponerme saber cada ves más
A quién le importa? de todas maneras el mundo está lleno de falsedades en todas las ramas, si bien no creo en las verdades absolutas, me limito a creer que todo puede cambiarse.


Pd: mi foto tiene EXACTAMENTE ese propósito... jajaja me divierte.
Beso.

Ariel González Dévoli dijo...

Sentir que nos queden cosas por descubrir es sentir que estamos vivos. Al menos eso me pasa cuando me siento, como vos, un niño antes el mundo abierto.

Alex dijo...

Die, el límite entre la estupidez y la genialidad es muy difuso.

Lo. dijo...

Enojadísima con vos. Lo digo acá. En el blog azul e indiferente.
Ya vas a ver vos, "antisocial"; vos el "ermitaño"; vos el yonosocializo. Ya vas a ver. La ira de L puede ser fatal.
enojada. Con la J apretada entre los dientes. Y sin mayúsculas.
Buh.

Alex dijo...

che Die, yo que vos la tomo en serio, logró asustarme y eso que estoy atrincherada detrás de una pantalla y además no la conozco, pensalo....

DIEGO. dijo...

Señorita Ele, el buh final despoja de toda seriedad a su amenaza. Sepa que esa onomatopeya la acerca más a los monstruos de Monster Inc, que a un asesino serial. Es decir, usted me resulta demasiado simpática como para temerle. Es más, si alguna noche sale de mi placard para asustarme agárrese, porque la voy a rellenar de goma espuma y la voy usar de peluche.

Cuídese, que de amor también se puede morir.

singular dijo...

Los niños tienen la capacidad de sorprenderse de lo que los adultos ignoran.
El ego lo ùnico que hace es ruido, para demostrar presencia, real falsa, dá igual.
Es tan distinto compartir el saber que jactarse de si mismo, y como resultado queda demostrado lo contrario.
Nuevo. ¿qué es lo nuevo?
Lo nuevo para muchos, viaja para atrás.

que estes bien. besos.

singular dijo...

Los niños tienen la capacidad de sorprenderse de lo que los adultos ignoran.
El ego lo ùnico que hace es ruido, para demostrar presencia, real falsa, dá igual.
Es tan distinto compartir el saber que jactarse de si mismo, y como resultado queda demostrado lo contrario.
Nuevo. ¿qué es lo nuevo?
Lo nuevo para muchos, viaja para atrás.

que estes bien. besos.

Ren dijo...

Así te gusta más?
Si estuviera entera es aún peor que la otra.
muajaj. se vendrá.

Lo. dijo...

Acabas de matarme de ternura.
Yo? Un osito de peluche? aaaahhhhhh (suspiro).

(stop)

USTED HA VISTO MONSTER INC.!? jajjajajjajajajaajjajajjajajaaaa

microcosmos dijo...

"...inaugurando lugares ya abandonados por la mayoría de la humanidad".
bravo, tremendo manifiesto ;)
hay clú?

Caos dijo...

"Nada pienso agregar" ... ya que lo estoy agregando.
Contradicción del vivir, contradicción del pensar, aquí la genialidad.

microcosmos dijo...

el clú? ironía.
pensaba en aquellos que por pedantería o comodidad leerían ese acto de inauguración como arqueología intelectual y harían de ello un discurso de método, y no como la manifestación (límite difuso entre expresión y manifiesto) de una capacidad de asombro que más tiene que ver con fundar la ignorancia (curiosa) en lugares ya deshabitados pero no por eso agotados.

disculpe si abandono el esfuerzo de ser clara en los comentarios. me disparo a cualquier parte y después no sé cómo describir la trayectoria.

beso.

microcosmos dijo...

y disculpe si la contradicción corre más rápido que yo y el comentario anterior, de últimas, parece discurso. :P

Victoria dijo...

precioso (sos)